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En el nombre de Dios, amen. Sepan quantos esta carta bieren como diez días del mes de nobiembre, hera de mili e trescientos y cincuenta y siete annos, en el monesterio de Las Huelgas, ante la noble señora ynfanta dona Blanca, señora de Las Huelgas, e doña Vrraca Alfonso, abadesa en el conbento del dicho monesterio, parecieron Alfonso Rodriguez, hijo de Doy Rodriguez, e Diego Paz, qual hijo de Alfonso Garcia, alcalde de Herrin, e Fernan Alfonso, merino dese mismo lugar, hijo de Alfonso Perez e Juan Gonçalez, fijo de don Llorente, e Yban va, todos vezinos e moradores que dicen que heran en Herrin, e dixo que, sabiendo el dicho concejo de Herrin de cómo el ynfante don Pedro, su señnor, que fue que mandara quel dicho lugar de Herrin con todos sus terminos e preminencias e con todos los basallos e rendas pechos e derechos quel auia y auer debia e lo diera por heredad para siempre por su alma a las dichas señoras (tachado: monxas) e al monesterio de Las Huelgas, do el su cuerpo yace enterrado, e porque dicho concejo auia arescibido cartas de la reina e de don fray Fernando Perez e de Fernan Garcia, duque, e de los otros testamentarios del dicho sennor ynfante don Pedro, en que los mandaba, por el poder que auia del testamento, que rescibiesen por senoras para siempre a la ynfanta e abadesa y conbento sobredicho e les ovedesciesen como a señoras e les recudiesen con todos los pechos e rentas e derechos; e, otrosi, porque el dicho concejo de Herrin resciuiera, cartas de la ynfanta e de la abadesa e conbento sobredicho en que les ynbiaba a mandar que ynbiasen a ellas los alcalldes y el merino del lugar y otros dos honbres buenos de concejo, ansi que fuesen cinco, para rescibir por nonbre del dicho concejo el su señorio dellas, como dicho es, y quel dicho concejo e homes buenos de Herrin, ayuntados en su concejo como lo an de vso e de costumbre, por conplir boluntad del ynfante don Pedro e mandado de los dichos sus testamentarios e porque lo debian ansi hacer de derecho, que le ynbiaron a ellas los dichos alcaldes y merinos y los otros dichos omes buenos a las dichas señoras ynfantes e avadesa y conbenir que los rescibiesen en boz e por nombre del dicho concejo de los que dellos bernan por señoras a la ynfanta abadesa y conbento sobredichas para siempre, para ellas e para sus sucesores, e hacer pleito omenaje por el dicho concejo e todas las otras cosas que cunplieren en esta raçon, porque sea guardado el dicho señorío a las dichas abadesa y conbento para sinpre y ayan ellas y el su monesterio o su mandado todas las rentas pechos y derechos quel señorio ay debe aber, en el dicho lugar de Herrin, para siempre.
E desto mostraron vna carta publica del dicho concejo de Herrin en como los ynbiaban a estos y los mandaban que lo fiziesen ansí como dicho es. Y luego los alcaldes y el merino e omes buenos sobredichos, en boz e por nonbre de todo el concejo e de los homes buenos de Herrín e por el concejo e por los que dellos bernan, besaron las manos a las dichas señoras ynfanta e abadesa del dicho monesterio y resçiuieronlas por sus señoras e del quoncejo de Herrin a ellas e al conbento del dicho menesterio, para si e para sus susçesoras, para siempre, e juraron, por si e por el concejo sobredicho, sobre los evangelios, tobiendolos corporalmente con las manos, e hiçieron pleito omenaje, por si e por el concejo de Herrin e por cada v no dellos del quoncejo, sopena de traiçion, de las auer por señoras para siempre y les obedesçer como a señoras e de les guardar enteramente todo el señorio a las dichas señoras ynfante y abadesa y conbento para sinpre, e de los recudir a ellas e al monesterio sobredicho e a su mandado con todas las rentas pechos e derechos quel señorio obo, e de aber en todas cosas ansi como mejor e mas conplidamente lo obo en qualquier tiempo el señor e las señoras que fueron por tiempo en aquel lugar de Herrin.
Fecho fue esto en el monesterio de Las Huelgas sobredicho, el dia y el mes e la hera que de suso al comienzo desta carta dicho es.
Estando presentes, que para esto fueron llamados por testigos: Juan Sanchez de Cuenca e Fernan Goncalez de Burgos; Juan Yanes y Fernan Ruiz de Aguilar, clerigos de la dicha señora ynfanta doña Blanca; Gil Martinez e Martin Fernandez de Cuenca.
E yo, Pero Martin, escriuano publico de la çiudad de Burgos, que escribi esta carta y fyze en ella mi signo acostumbrado en testimonio.
© Alfonso Esteban Antolín 2002
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